Lõbõlunics (Devoradores de lunas llenas)
Ha veces me sorprende todo, como que te llames Dulibet, Como que te podás atar las agujetas, que tu cabello sea cafeína, o que te guste la oscuridad. Ha veces me sorprende que puedas caminar, Que vuestros pies sean tan pequeños y que huelas a avena. Te veo en tus negros pantalones como si nunca lo hubiera hecho tampoco, me asombran tus brazaletes, tu cuello y el requinto que hay en la última etapa de tu pasillo. Siento curiosidad por saber como te verás dormida o cómo será tu voz más alta, o que se sentirá besarte... Sobrellevo un sepulcral desapego de la razón o de la verdad sobre tu origen, ¿por qué naciste?, ¿por qué exactamente aquí, en este lugar cuando estaba ya por irme? A veces me sorprende todo, Como que no me quieras Ni quieras verme, ni escucharme, o no te guste la soda. Es lo mismo que sienten los unicornios cuando ven por primera vez a un dragón. Es lo mismo que siente el número 8 en un callejón.